Antes

Aún escuchaba las voces de su esposo y de sus cuatro hijos jurando que volverían

Aún escuchaba las voces de su esposo y de sus cuatro hijos jurando que volverían
Soñaba con proyectar, calcular y diseñar casas que algún día se habitarían. Por suerte, su novio ya vivía en ese lugar que ella apenas planteaba en el plano. Pero la suerte desaparece sin avisar. Así que su apellido, que abría…
Ella no lo sabía, pero se había convertido en una madre imprescindible. Tanto como las ventanas abiertas a primera hora de la mañana, las plantas medicinales o las respuestas. Pensaba que el día funcionaba gracias al mecanismo invariable de las…