Silencio
El tenedor perdió el equilibrio entre sus dedos, provocando un sonido frío. De nuevo el estómago. De nuevo sin aire. La mirada perdida entre el cubierto y el plato. No llegues tarde. Contesta cuando te hablen. No pongas esa cara.…
El tenedor perdió el equilibrio entre sus dedos, provocando un sonido frío. De nuevo el estómago. De nuevo sin aire. La mirada perdida entre el cubierto y el plato. No llegues tarde. Contesta cuando te hablen. No pongas esa cara.…
Quedaron en verse después de tantos años que ninguno supo qué ropa ponerse. Ella casi vació el armario descartando prendas. Él arrastró las perchas de un lado a otro, viendo sin mirar. Llegaron puntuales. Se abrazaron sin arrugar el invisible…