Siente

Inhala.
Exhala.

La voz de la pantalla desplaza el silencio de la habitación, le pide que observe el aire entrando y saliendo. Nota la espalda recta, las manos sobre las piernas, los ojos cerrados.

Inhala.
Exhala.
¿Qué sientes?


Siente una presión en la mandíbula, incómoda, molesta, que crece hasta ser insoportable.


Inhala.
Exhala.
Relaja tu cuerpo.


Quisiera, pero su mandíbula atrapa toda la atención, encerrada entre barrotes que, no recuerda pero sabe, llevan allí toda la vida.


Inhala.
Exhala. Inhala…


Hincha el estómago, los pulmones tan grandes que la elevan. El aire entra en un raudal fresco y sale en silencio. Exhala…


Entonces siente en su mano el peso de una llave.

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