La pirámide de Maslow

Cuando descubrí la pirámide de Maslow, ese sencillísimo esquema que en un simple triángulo explica la jerarquía de las necesidades humanas, sentí un nudo en el estómago. Como si se hubiera abierto la caja de Pandora, dejándonos indefensos, desnudos y expuestos, al dibujar en pocos trazos el ADN de nuestra motivación, lo que realmente nos diferencia de los animales.

Una herramienta así debería estar reservada a unos pocos, a los altruistas, a los filósofos, a los médicos, a los que aman al ser humano por encima del ser consumidor. Esa pirámide nos ha dejado indefensos, en manos de la publicidad, de los partidos políticos, de las redes sociales.

Quiero creer que ni ella ni la educación puedan terminar con nuestro sentido crítico. Nunca dejemos de leer, nunca dejemos de pensar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s